Juegos para gente lista: Ciudadelas

Recuperamos la sección de Juegos para Gente Lista con esta edición que además es para Gente Pobre porque es barato (o no muy caro, mejor dicho), de modo el abanico de potenciales jugadores se abre para la mayoría de vosotros. Bueno, no tantos, que la mayoría de vosotras, lectoras

de Atroz con Leche, sois osas y ya sabemos que las osas sois muy monas y estáis muy buenorras, pero listas listas, pues no mucho.

El juego que rescatamos hoy se trata de Ciudadelas. Es sencillo, rápido y adictivo, así como más viejo que la Tana, porque ya sabéis que aquí os recomendamos juegos chulis, no necesariamente nuevos.

Ciudadelas es un juego que mezcla estrategia, intuición, faroleo y su poquito de suerte. El objetivo es conseguir construir 8 distritos en tu ciudad y, a ser posible, ser el primero en hacerlo. Para acometer esta tarea será necesario acumular en tu mano las cartas que constituyen dichos distritos y las monedas necesarias para pagar su construcción. Estos distritos suponen una buena parte de los puntos de victoria que determinarán el ganador (tantos puntos como monedas costó construirlos) y los hay de cinco tipos: comerciales, religiosos, nobles, militares y maravillas (con ventajas especiales). Los distintos personajes que los jugadores irán jugando en cada turno serán capaces de sacar beneficio de dichos tipos, de forma diferenciada.

La mecánica del juego es sencilla y por turnos. Al principio del juego cada jugador irá eligiendo un personaje de entre los 8 posibles (en la versión básica del juego) y le pasará el resto de cartas no elegidas al jugador de su izquierda, que seleccionará entre estas y hará lo mismo con el siguiente hasta que solo quede una carta de personaje, que ese turno estará en juego. Esta selección es secreta y los jugadores no saben, aunque sí pueden intuir (y aquí entra la componente de lista en el juego) lo que han elegido el resto de jugadores.

Una vez repartidos los personajes irán entrando en juego según sean llamados, de forma ordenada y siempre la misma. Al jugarse, un personaje siempre coge dos monedas o coge dos cartas de distrito del mazo, soltando una después y luego juega su acción especial. Cada personaje tiene unas características únicas y son las siguientes:

- Asesino: Mata a un personaje, que perderá su turno en esa ronda. Ojo, mata a un personaje, no a un jugador, por lo que si pretende putear a un jugador en concreto tendrá que hacer cábalas para averiguar qué personaje habrá cogido.

- Ladrón: Roba a un personaje todas las monedas que tenga cuando sea llamado. No puede robar al asesino ni al asesinado.

- Mago: intercambia toda su mano de cartas de distrito (no construidas) con las de otro jugador (ahora sí, jugador, no personaje) o tantas cartas como quiera por otras del mazo.

- Rey: Será el primero en seleccionar personaje en la ronda siguiente y además cobra una moneda por cada distrito noble que haya construido.

- Obispo: Cobra una moneda por cada distrito religioso que haya construido y además no puede ser atacado por el Condotiero.

- Mercader: Cobra una moneda extra y además otra por cada distrito comercial que haya construido.

- Arquitecto: Roba dos cartas de distrito extra, y además puede construir en un mismo turno hasta tres distritos, cuando lo normal es solo uno. Eso sí, tiene que poder pagarlos.

- Condotiero: Puede atacar la ciudad de otro jugador, destruyendo uno de los distritos que tenga construidos, pagando para ello tantas monedas como hubiera costado menos una. Además cobra una moneda adicional por cada distrito militar que el jugador que lo juegue tenga construido.

Y ya está, ni más ni menos. Esta mecánica tan sencilla, y que por cierto puede hacerse un poco liosa incluso aburrida en la primera partida, en la que no te enteras de nada, se torna en adictiva en cuanto empiezas a entender de qué va el juego y a ser capaz de calcular qué van a querer hacer los otros jugadores y poder protegerte contra sus eventuales ataques contra ti.

No seas boba y cómpratelo, porque ya seáis pocos jugadores o hasta 8 que se pueden juntar, te va a salir una tarde bien apañada, si acompañas la velada con unos saladillos y unas cervecitas para empujar. ¡Que lo disfrutéis!


Sobre el autor

Fiorella Heart

Sabe cómo hacer de tu vida un campeonato de Pokémon marica.