Algunos momentos donde Prince fue Dios

Pasado el impacto de su muerte repentina y fuera ya de debates sobre su muerte, llevo unos meses reconciliándome con el legado de Prince, que como comentaba en el post de su muerte, me era necesario. Y como tras su muerte por fin hemos podido disfrutar de sus vídeos, sus conciertos y sus grandes momentos (porque ya no está él para quitarlos de la circulación) creo que sí, me he reconciliado.

Prince Hair

Y lo echo tanto de menos que…Me he visto obligado a explicar porqué Prince estaba tocado por los dioses. O directamente, él mismo a veces se comportaba con un talento que casi era Dios. Porque en mi vida he conocido a grandísimos guitarristas, espectaculares compositores, increíbles bailarines o alucinantes cantantes, pero que en una misma persona coincidieran esos talentos ..Eso sólo puede ser un don que concede Dios. La lista que  propongo no es lo mejor de Prince, ni seguramente lo más destacable porque necesitaría mil entradas como esta. Es más bien un recorrido emocional por su amplio e inabarcable legado. Por eso he decidido elegir en su mayoría canciones no tan evidentes o momentos no tan conocidos.

 

I Wish U Heaven

Uno de los singles de Lovesexy en 1988, tras el misterioso Black Album que no llegó a editarse y levantó una ola de rumores sobre el estado de la creatividad de Prince. Lovesexy Era un disco sin cortes que puso de los nervios a las radios por unir una canción tras otra, cosa que lo hacía poco radiable . Aún así, se podían distinguir grandísimas joyas escondidas en un huracán de talento, como es el caso de  I wish U heaven, cancioncilla que no llega ni a tres minutos y Dios mío, cuanta sensualidad, cuando pop en mayúsculas, cuanta buena música en tan poco tiempo. Si a eso le sumamos los guitarreos marca de la casa y sobre todo, el gran vídeo que dirigió Mondino (que por aquellas fechas era uno de los  artistas visuales más reconocidos del mundo), tenemos una golosina para levantarse todos los días con una sonrisa. Y empalmado. Reconociendo, eso sí, que la mariconada de vídeo es cosa fina.

De ese mismo disco era la alucinante, hipnótica y circular (¿O mejor espiral?) Anna Stesia, una de sus mejores melodías sin duda, un punteo de guitarra maravilloso y una fuga de órgano hacia el final que ya la quisieran los del barroco.

 

 

Starfish and Coffee

Deliciosa maravilla escondida en el apabullante Sign “O” the Times, reconocido por muchos críticos como uno de los mejores discos de los 80 (si no el mejor). Entre tanta obra maestra, Starfish and Coffee pasaba desapercibida pero no. El encanto, sus aires casi infantiles (que no infantiloides), su divertidísima letra, esa capacidad que tenía Prince de hacer parecer fácil lo difícil, la colocan como una canción a reivindicar ya. Si encima la canta enmedio de los teleñecos el encanto no puede ser más arrebatador. Tanto arte para un cuerpo tan pequeño, pero mira, por una vez y al lado de los muñecos, se ve hasta grande. Y alto. De ahí esa sonrisilla descará.

U got the look

De ese mismo disco, también seguramente el mejor duo musical que se ha hecho nunca en la música sin ser artistas que trabajaran juntos habitualmente. Lo de Prince con Sheena Easton está más allá de la química, la sexualidad, el arrebato pop y las ganas de bailar como las locas…¿A que tú también te mueres cuando ella dice casi al final “Baaaaaby“?

Te-ma.zo

A love Bizarre

Siempre me flipó que alguien con tantas aptitudes para la música fuese tan generoso compartiendo su talento, fuera apadrinando nuevas promesas, fuera incluyendo en sus conciertos, portadas y créditos a otros músicos, fuera repartiendo temazos a otros artistas, fuera en actuaciones donde repartía protagonismo. Uno de esos momentos casi mágicos ocurrió en 1986 en el  Warfield Theater de San Francisco con Sheila E, coautora de la canción y que la editó en su disco de ese mismo año. Sé qué pedir que alguien preste atención a un vídeo de casi diez minutos es un imposible, pero si lo haces, lo entenderás todo. No sólo es el baile, la actitud, la gracia, el carisma..Es más; es el buen rollo que se respira,la compenetración entre todos los músicos del escenario, la magnifica ejecución y horas y horas de ensayo que se traducen en una actuación donde todo encaja milimétricamente y que va más allá de la música o el teatro, Para mí, esta actuación son  de los minutos más imprescindibles de la historia de la música en vivo y en directo. Así, sin más.

The Cross

Aunque en esta actuación de 1988 sale feo cual cabeza de Medusa, la interpretación que hace de una de sus canciones más brutales (diría que de mis tres favoritas) es una explosión de talento sin igual. Canción ideal para crear una comunión absoluta con el público en directo y…lo consigue. Locura colectiva y éxtasis, algo que solo pueden conseguir los elegidos. Porque…¡¡Como tocaba la guitarra!! ¡¡Qué solos hacía!! Si consigues no saltar cuando se acelera, ven y cuéntamelo. Normal que bastantes de los vídeos a los que hemos tenido acceso en los últimos meses sean protagonizados por solos de guitarra del dueño de Paisley Park. Los hay a toneladas y con razón; tocaba como los ángeles, o tal vez sea más apropiado hablar de demonios. Heredero directo de Jimmy Hendrix no sólo en pericia sino también en erotismo usando la guitarra a la manera más fálica posible. Y claro, el resultado es mezclar el virtuosismo con mucho morbo. llegando al orgasmo espectáculo total..

Thieves In The Temple

Esta canción no sólo merece estar en esta lista por ser una genialidad (otra más) que destacaba en un disco doble (Graffiti Bridge, 1990) con mucho de relleno y que empezaba a dar muestras de que sí, los genios como Prince también tenían bajones creativos. Pero, repito, si esta canción merece estar aquí es porque en el vídeo, Prince demuestra que Dios también le concedió el don del baile. Lo que hace, sobre todo a partir del minuto 2:12, sólo está al alcance de unos pocos.

Girls and Boys

 

Del octavo disco Parade (1986), marcó un nuevo cambio de rumbo en su carrera que no fue bien recibido en USA pese al éxito de Kiss y sin embargo, le abrió las puertas de Europa. Más experimental, mirando a Francia, más complejo, sus canciones se llenan de sonidos, ritmos y orquestaciones que dan lugar a pequeñas joyas como esta, que ya tiene más de veinte años y suena tan actual y fresca. Además el vídeo es poco conocido pero muy efectivo y muestra el nuevo cambio de look de la estrella, dejando los colorines, cortándose los rizos y abrazando el blanco y negro.

prince14

The Conntinental 

En plena disputa con su discográfica, Prince cambia el nombre y se pone un símbolo que fue recibido por el respetable con sorna y risas, pero visto a estas alturas, Love Symbol Album (1992) es un antes y un después del divorcio de la industria y los artistas, un camino  que muchos siguieron más tarde. Aparte de sus dos grandes singles (My name is Prince y Sexy MF) el disco doble (otro más en su carrera) mostraba los últimos coletazos de su genialidad y de todos me quedo con esta, una canción que lo devuelve arrollador, absoluto y capaz de toda la música en apenas cinco minutos. Y capaz de todas las voces, porque eso es otra, es increíble de cuantas maneras distintas podía cantar; ahora putilla, ahora desgarrado, ahora veinte tonos por debajo…¡Y siempre lo hacía bien!

Around the world in a day

Me imagino la cara del público  tras el éxito de Purple Rain, cuando Prince editó el disco que se llamaba como la canción que lo abría en 1985..Después de la locura electrica.funky-pop que tanto éxito y millones le dio, el genio de Minneapolis pasa de lo fácil, hace de su capa un sari indi y se vuelve psicodélico, multicultural, lisérgico y místico, en una especie de vuelta hacia atrás donde recoge la música de los sesenta más hippy y buenrollista . Mezclándola con su típico funky, la llena de citaras, coros, sitares y otros instrumentos exóticos que le dan un aire a este disco de lo más hare krishna con los brillos de genialidad acostumbrados

Money Don´t  Matter 2night

Poco se habla del Prince letrista y vaya, tan bueno con las estrofas como lo era con la guitarra. Este medio tiempo podría ser una canción romántica sino fuera porque retrata una realidad social dura sin sermones ni cantautorismos. A la canción la acompaña el vídeo que Spike Lee le ha realizado con, evidentemente, un caracter racial  y reivindicativo. Es de su album Diamonds and Pearls (1991) del que sin duda me quedo también con la sexual, pegasosísima, de funk afilado y ácido, desquiciada y arrebatadora Get off, cuya letra es una guarrindongada para no perdérsela, porque esa es otra; algún sociólogo tendrá que investigar el impacto que tuvieron las letras sexuales de Prince en los ochenta. A su lado Madonna con cosas como “Like a Virgin” queda cual inocente parvulita.

 

Sign of the time

 

Creo que Sign “O” the times es uno de los temazos más reconocidos del genio, pero si lo traigo aquí no es por la canción en sí, sino por el vídeo…¿Cuanto tiempo hace que no lo ves? Dura un par de minutos, no te pierdas la posibilidad de volver a disfrutar de  uno de los grandes vídeos de la historia, imitadísimo y plagiado hasta la saciedad, que a lo mejor te parecerá normal  pero que en 1987 no lo era. No lo era ni de coña.

De eso mismo disco, es I coul Never the Place of Your Man, momento ideal para rescatar una de sus giras más brillantes, divertidas y lustrosas. Y mira que era difícil, pero cuando uno asiste a esta exhibición de vientos, luces, musicón y teatrillo, hay que rendirse a la evidencia.

 

When doves cry

 

Si ya la canción, su letra, su estructura, su modernidad (¡Tantos años después!) es para hincharse a ponerle un diez a todo en conjunto porque es en una de sus genialidades más incontestables, esta actuación unos años más tarde que saliera en su disco “Purple Rain” es impresionante lo que hace el buen señor Prince . No solo era música o talento, era actitud, era saber estar en el escenario, era comerse a todo el público, era no fallar ni una nota y creérselo, creérselo mucho. Así se consigue lo que consigue él con un pestañeo; hipnotizar.

 

 

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.