Jesús Tomillero quiere dedicarse a la política

tomillero

 

Por lo visto está harto de trabajar en un entorno retrógrado y homófobo y prefiere en su lugar trabajar en un entorno retrógrado y homófobo. Suena lógico.

No hace lo mismo quien le grita maricón a un árbitro en mitad de un partido de fútbol que quien hace humor acerca de unas declaraciones desafortunadas, y francamente tontas, que ese mismo árbitro ha hecho voluntariamente a un medio público.

En el primer caso se trata de un ataque gratuito contra una persona que simplemente está desempeñando su trabajo y contra la cual se arremete por causas ajenas al mismo, sin dar opción a réplica. Es un insulto personal. Y esto vale para las agresiones verbales homófobas y las de cualquier otro tipo.

En el segundo caso una persona se manifiesta voluntariamente ante un medio y lanza al debate público una serie de ideas, que son perfectamente atacables, ya sea desde la dialéctica seria o desde el humor. En eso consiste precisamente eso del “debate público”.

Las personas somos todas merecedoras de respeto, las ideas que decidimos emitir no lo son. Toda idea es rebatible, discutible y por supuesto susceptible de burla. Algunas lo ponen más a huevo que otras. Os animo cariñosamente a que me neguéis la mayor, y si es con guasa mucho mejor.

No: no es lo mismo. ¡Para nada!

El Científico Loco

 


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.