Ser un niño gay en primera persona

Hay varios anuncios que últimamente y no tan últimamente me han impactado, como este sobre el matrimonio igualitario en Australia, que me parece más que precioso, y que de vez en cuando veo cuando estoy medio así más acá que para allá (ya sabes, esa sensación de entre alivio y tristeza que de vez en cuando te llega y no sabes cómo se llama). Pero hoy he descubierto este otro anuncio que, en primera persona, nos pone en la piel de un niño gay. Y sinceramente, tengo los pelos como escarpias.

 

Tengo que reconocer que, al contrario de muchos de mis compañeros de redacción, he tenido la suerte de tener una infancia más o menos sin dramas. No voy a hablar de mi juventud, que dejo para otro momento. Pero aún así me he visto identificado en algunas de las escenas. Las risas en el juego de la botella, las puertas que se te cierran en el mundo laboral. Pero puedo decir que mi vida ha sido feliz y sin dramas. Aún así creo que todos, en algún momento, nos hemos encontrado con algo de lo que sucede. Algunos más, otros menos. Otros, como Alan, no lo pudieron soportar.

El vídeo es de una campaña de la asociación francesa inter-LGTB destinada a la mentalización de la sociedad sobre todo lo que sucede alrededor de ser gay, lesbiana, transexual o bisexual. Puedes ver más información de esta campaña aquí.

Ah, y para que no digan, lo he visto en social underground.


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.