El test de Bechdel

Mi amiga Betty, una chica estupenda, casadísima, me ha hablado del test de Bechdel, que es un test para saber si una película es machista o no. Son tres reglas muy sencillitas que son las siguientes:

  1. En la película hay al menos dos personajes femeninos con nombres propios
  2. Estos personajes hablan entre si por lo menos una vez
  3. Y a conversación trata de algo que no sea un hombre

¿Parece una tontería, verdad? Pues os sorprendería la cantidad de películas que no lo pasan. Películas, series de televisión, obras de teatro. Yo misma ahora estoy interpretando “Historia de una Escalera” de Buero Vallejo, y no lo pasa, por mucho que haya infinidad de personajes femeninos. Siempre todas las conversaciones ruedan alrededor de los hombres. Podríais pensar que es porque es una obra antigua, eso es verdad, pero también pasa con las películas nuevas. Por ejemplo, ayer fuimos a ver Ave, César, de los hermanos Coen, que sale George Clooney que a mi me gusta mucho, aunque está empezando a envejecer porcinamente, que como no se cuide se va a parecer a un cerdito de matanza en nada. Pues me di cuenta, que ando yo con la mosca detrás de la oreja con el famoso test, que no se cumple el test. Y mira que salen Tilda Swinton y Scarlett Johansson, que bien podrían echarse una parlada de lo que fuera, pero no, hablan de hombres.

¿Te parece una tontería? Pues no lo es. Porque esa es la educación que están recibiendo nuestras hijas y nietas. Yo me río mucho cuando leo artículos sobre guarderías no machistas, cuando los padres siguen conservando los estereotipos que acogotan a las mujeres. El otro día mismamente me contaba una amiga que a su nieta un noviete que tenía le hacía mandarle una foto al móvil para ver si iba bien vestida. Y la tonta de ella se cambiaba de ropa si el chico le decía que no le gustaba. Se empieza así y se termina mintiendo en urgencias, diciendo que te has dado en el ojo con el armario de la cocina. O muerta, que es peor.

Y hay muchas otras formas más de machismo, yo misma he tenido que vivir con el machismo silencioso durante casi cuarenta años. Dejas de hacer cosas por el miedo a qué pensará él, y al final te vas convirtiendo en una persona que odias. Pero ya estás metida en una dinámica que no te deja salir, que te atrapa en la normalidad y al final te anula completamente. ¿Quién era más machista, él por dejarme de hablar cada vez que yo hacía algo que no le gustaba o yo por vivir mi vida pensando en lo que le iba a disgustar?

Así que amiga, piensa si estás dejando de hacer algo que te apetece por no disgustar a tu pareja, y si es así, siéntate con él y lo habláis, que si no se te va a escapar la vida. Y con tus amigas, hablad de hombres y de lo que os salga, que criticar está muy bien, pero hay muchas otras cosas. Que todos vuestros días pasen el test de Bechdel.


Sobre el autor

Mariasun

Saludos a todos mis mariquitas maravillosos. Os quiero mucho.