Celuloide o-culto: Nuestras pelis (de culto) favoritas

Algunas atroces, algunas divinas, algunas modernas, algunas antiguas… Además de unos cuerpos de escándalo, los redactores también tenemos nuestro corazoncito. Y en él guardamos dulces recuerdos de nuestras cosas favoritas. Estas son nuestras pelis de culto preferidas:

 

Trilogía de Nueva York. No puede decirse que es una película de culto pero para mí sí lo es. En el 88 yo tenía diecialgo años (pensabas que te iba a decir mi edad, perra, pero no) y mi hermano una novieta con la que quedaba todas las tardes a “estudiar”, así que para que no les molestara mientras estudiaban me daba dinero para que me fuera al cine. Mientras le duró la novieta me vi toda la cartelera. Y me enamoré de los protagonistas de la película. De Matthew Broderick, que tuvo los huevos de meterse en este berenjenal después de hacer Todo en un día, para interpretar a un gay jovencito enamorado de una drag en el Nueva York pre-VIH. De Brian Kerwin, que estaba guapísimo en la película, y de la agridulce Jamona de Virginia, una drag con voz de política valenciana que deja el coche aparcado en el ayuntamiento durante 25 años, que se gana la vida cantando muy mal y enamorándose peor. La vi como diez veces, unas veces llorando y otras riendo a carcajadas. Evidentemente, mi hermano suspendió todas. Hilde.

 

Pleasantville

 

Pleasantville. Mi peli “de culto” favorita ha ido cambiando con el tiempo; durante muchos años estuvieron a la par Azul de Kieslowsky (con la Binoche tan “animada”) y El piano de Jane Campion, con un reparto para caérsete las bragas. Pero cinco años después vi Pleasantville de Gary Ross y me enamoré perdidamente de esa película. No sé si se considerará de culto, pero me parece estupenda. No esperaba nada de esta película y me sorprendió gratamente la idea. El reparto es excelente, y mira que le tengo manía a la Whitherspoon ¡pero es que hasta ella lo hace bien!; la fotografía y, nunca mejor dicho, “el tratamiento del color” es fantástico; y la versión de Fiona Apple del “Across the Universe” de Lennon es la leche. ¡Y no digo de qué va porque tenéis que verla! ¡Viva Betty Parker! MuTarr.

 

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Olvídate de mí. ¡Tres años! ¡Tres! me ha costado que mi marido viera esta película. Y es que lo tiene todo para que salgas huyendo: Lo primero, que es de Michel Gondry, que está muy bien en videoclips, pero que en largometraje tanto mundo interior da pereza; después que sale Jim Carrey, que pone de los nervios a cualquiera, con tanta carita y tanta mueca; y por último que, si lees la sinopsis, pues se te quitan las ganas, porque de lo que ponen en las críticas a la realidad hay un abismo. Dicho todo esto, y tras amenazas, sobornos y una apuesta de por medio, conseguí que mi marido viera la película. Por si alguien no lo sabe, mi marido es como las muñecas Nancy, que en el momento que las pones en horizontal cierran los ojos. Y la película es tan buena que consiguió mantenerlo despierto hasta casi el final. Casi. Si le preguntas te dirá que es una película tristísima, pero no. Sr. Dondon.

 

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Dando la nota. ¿Quién no ha querido ser Amy La Gorda haciendo el baile de la sirena en el suelo de la oficina del trabajo el primer día? Pues eso. Planteamiento adolescente, de fin de semana, que de primeras no promete pero hay que cogerla sin prejuicios y con las orejas abiertas. Su secuela peca de eso, de secuela de peli de éxito inesperado, por lo que me quedo con la original. Mr. Fluffer.

 

El cielo abierto. Me encanta El cielo abierto de Miguel Albaladejo. La he visto un montón de veces y me sigue gustando como la primera. Diálogos brillantes como los que se ejemplifican en el vídeo, una historia de amor sutil y excelentemente contada, personajes del día a día. Como todos sabemos el cine español, quitando los blockbusters de turno, uno al año como mucho, no cuenta con mucho éxito. Pues yo con esta siempre acabo con lagrimita… C. del Palote.

 

Melancolía. Mi película de culto es Melancolía, de Lars Von Trier. Von Trier es un director generalmente de culto y esta película debería estar catalogada como tal. Melancolía parte de una base de inestabilidad emocional de la protagonista hacia la inestabidad de la supervivencia de la propia Tierra. Es hipnótica, irregular, sin una fuerte cadencia de diálogos. El peso recae en la poesía visual que desprende la película, la desazón que produce y las dos grandes interpretaciones de Dunst y Gainsbourg. Colmado todo esto por unos instantes musicales que te arrastrán hacia el negativismo que desgaja en cada minuto basándose tanto en las pocas bondades de las relaciones humanas como en los destinos irremediables a los que estamos predestinados. Fon Cole.

 

Antes de amanecer

Los juncos salvajes / Antes de amanecer. Películas míticas, emblemáticas, de culto… Tengo varias. Como principios tenía Groucho Marx. Y depende del día, la hora, el flujo de las mareas tan importantes para una ballena como yo. Decir que llevo un tatuaje en homenaje a “The origin of love” podría decantarme por Hedwig & The Angry Inch, pero cuando me vienen a la mente películas que me marcaron en su día, termino en mi época universitaria, donde todavía idealizaba el amor y estaba más perdido que Vicky Larraz en “Tu cara me suena”. Así que me tiro a la piscina con dos flotadores, que pueden ser cuatro: Los juncos salvajes, de André Techiné. Porque me gusta un drama, me encantan las historias de amor a tres (o cuatro) bandas, que tan bien quedan en la pantalla y tan malos resultados dan en la vida real. Me marcó. Mucho. Pero de tanto que me marcó, me niego a volver a verla y a levantar ampollas del pasado. Y Antes de amanecer, de Richard Linklater. He ido creciendo con la vida amorosa de Celine y Jesse, por tener una edad similar a los protagonistas, así que con cada entrega me he sentido totalmente identificado. Y todo empezó con ese tren que pasaba por Viena… Sr. Skyzos

 

La legión de los hombres sin alma. Tras sopesar algunas candidatas, me gustaría recomendarles la hipnótica La legión de los hombres sin alma. Uno pensaría que con un título tan poético no puede salir una película mala, y es completamente cierto. Se trata de una película de absoluta serie B, con una preciosa y fascinante fotografía y un magnetismo que engancha a la pantalla. Bela Lugosi luce felino, afeminado con un maquillaje que llega hasta el tuétano… y muy, muy, inquietante, amenazador y peligroso. En algunas escenas parece mirar directamente al espectador y disfrutar de la inquietud que nos causa. Con un cine sonoro casi aún en pañales, algunas partes son de una teatralidad exacerbada que sólo le añade encanto; por ejemplo, una de las últimas escenas, en el acantilado, nosretrotrae poderosamente a El gabinete del Doctor Caligari. La película, por cierto, fue de las primeras en tratar el asunto, tan requemado ahora mismo, de los no-muertos, sean estos vampiros, zombis (el título original es White zombie) o ministros de economía. Costó dos duros y, aunque tuvo bastante éxito, anduvo perdida y sin distribución durante una buena parte del siglo pasado (que, aunque les joda porque les haga sentirse viejas, es el siglo XX). No deja de ser un folletín con la excusa de los zombis de por medio donde el amor y la virtud acaban triunfando, pero para mí tiene un toque fascinante, lo que se suele decir entre lo sublime y lo ridículo, que la hace más moderna y actual que muchas otras cosas contemporáneas. En el video de arriba pueden ver esta joyita en su totalidad. Abby.

 

Princesa por sorpresa. La prota es Anne Hathaway. Es una chica normal. Pero es una princesa. ¡Pero ella no lo sabe! Y se lo dice ¡JULIE ANDREWS! Que, además, Julie Andrews ES SU ABUELA, que además ES LA REINA. Y hay un tío raro que come pizza con M&Ms. Y es un reino inventado, como de cuento: Genovia. DONDE COMERCIAN CON PERAS. No, en serio, es que no sé qué más os tengo que decir para que veáis esta película y la améis. Flanagan McPhee.

 

Piedras. El primer largometraje de Salazar tenía todos los ingredientes para convertirse en película de culto: drama barato, sobreactuaciones por encima de lo permitido y un elenco de actrices dando lo mejor de sí. Esta ópera prima gira en torno a varias mujeres y su relación con los zapatos (no es coña, así lo venden), mujeres que de lo absurdo que es todo lo que les rodea resultan una caricatura de sí mismas y, claro, cuando eso te lo intentan vender como algo real y cotidiano tienes dos opciones: apagar el aparato o relajarte y prepararte para echarte unas risas que jamás olvidarás. Creo que pocos detalles de la película se quedan fuera del espanto y la risión, pero destacan por encima de todo las escenas protagonizadas por una excelsa Najwa Nimri haciendo lo que mejor sabe hacer: la rara sin talento; épicas resultan tanto la escena de su discusión con Kun (los peces, Kun, se mueren) como el monólogo final (Qué bien Lisboa, Javier. Beso.); lo juro, de tan terroríficas se dan la vuelta y se convierten en genialidad. También cabe destacar las actuaciones de Antonia San Juan haciendo de nada, una Ángela Molina al borde de la demencia y una Mónica Cervera haciendo de tonta (vamos, que su cara tampoco le permite hacer de otra cosa). Una película que ha cambiado nuestra forma de hablar, nuestra manera de ver cine, de no dar creditito. Si no la han visto, háganlo. Necesitan Piedras en su vida. Jose Ramone.

 

Scott Pilgrim contra el mundo. Curiosamente, no la vi cuando se estrenó, en 2010, sino algunos años después. La pillé por casualidad en la tele un día, sin saber demasiado de ella. Quizás eso me permitió verla sin prejuicios. Y me enganchó desde el primer momento. Estética comiquera -de donde bebe, por supuesto- pero sin necesidad de gritarlo contínuamente, alternativa sin ser pretenciosa (y hasta se permite reírse de las modernas y de los hipsters), con enormes dosis de rock, superhéroes, videojuegos, en definitiva, de cultura popular con un humor retorcido… Una película con aires de himno generacional pero sin querer ser en ningún momento una película para una generación. Me quedé fascinado por el complejo retrato que Mary Elizabeth Winstead hace de Ramona, por ese aire de fragilidad chulesca que transmite Michael Cera y por la generosidad de un grupo de actores y actrices que se dejan la piel en la peli. Desde entonces intento verla cada vez que la ponen en la tele. Y de vez en cuando, haciendo como si sostuviese en el aire unas baquetas invisibles, grito eso de “Somos los Sex-Bob-Omb y hemos venido para joderos la vida y que penséis en la muerte… ¡1, 2, 3!”. El Perro de Toni.


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.