Las Spice Girls: consejitos sobre compras navideñas

Spice Girls Tesco advert

No hay Navidad sin las Spice Girls. Eso lo sabe hasta Rigoberta Menchú en el videoclub del Machu Pichu. Y por eso hay que ver el anuncio televisivo que las chicas hicieron para TESCO y donde te dan ideas para regalar a tus amigas, a cualquier precio y condición.

Llega Victoria, la principal, por eso la primera que sale, rubia nuclear. Se contonea como un pavo que, mira, si hago yo eso en el LIDL de mi barrio acabo lapidada; pero es que si no tienes el carné de andar así, no te pongas. Va con su cara de contenida, ya que ella no caga por no manchar, como ya sabemos.

Como no sabe qué comprar en un TESCO, que ella es de firmas de coño pudiente, le cuenta su problema a un chico que no se ha visto en otra y le endosa 4 Ipods. Al ver llegar a otra de sus compis, para que no le pise el regalo, se hace un giro de pelo y se endosa las lentes, posando como el anuncio de las teles. Ella se cree la hija de Houdini y TACHÁN.

La que viene es Emma, la rubia ex virgen de poco pelo. que haciendo gala a lo de “las rubias no somos tontas” no se da cuenta de que está MariVicky de piel y hueso entre las televisiones aunque las mire.

Ella, que es la Spice pobre, decide comprar unos jerseys hechos en Bangladesh. Gasta menos que Leticia Sabater en catecismos, pero es que no hay que olvidar que duerme en una caja de frigorífico. La rubita es de las típicas que hace regalos de postureo, porque si se piensa que su compi pija se va a poner semejante prenda, no nena. Al ver venir a otra de sus amigas por el pasillo, se prueba uno y le sucede lo que espérabamos: se queda atascada con semejante frente. Emma siempre ha parecido tener la piedra Roseta en su testa, y esto la lleva a estas situaciones. Como cuando se quedaba atascada en los pasillos del Caprabo cuando iba a por chucherías.

En ese momento aparece la Mel deportista. Ella que era macho en sus días Spice lleva el carro, porque el carro te da poder. Es la que menos sale, porque daba patadas al aire y lanzaba muchos gritos agudos, y la consideraron peligro público durante un tiempo. Ya no, pero sigue saliendo poco, aunque va muy bien peinada.

Y se topa con Geri, la Spice de Huesca, cuyo par de tetas reventó los rombos de la tele. La deportista tiene menos futuro en el drama que Chewabacca en el anuncio de Marie Claire…credibilidad nula. Geri, que tampoco es que se rasque mucho el bolsillo a la vista de lo que quiere regalar a sus amiguis, se da cuenta de que viene la Mel B la negraca que gritaba, aunque parece que alisarse el pelo le ha quitado la fuerza. Da un salto de coño y se tapa con un libro, mientras que Melanie pasa de largo, moviendo la cabeza como Ana Torroja en algún videoclip de esos que ella hace. Para no toparse con la estirada se coloca un mascarón de Darth Vader y tan pancha.

El final es una implosión picante donde todas casi se encuentran en un metro cuadrado, pero el cosmos cuqui evitan que se vean y donde la Geri acaba arrodillada como antaño. Todos muy natural, caris.

El comercial es fastuosamente trash y representa todo lo costumbrista navideño: desde tu tía la que compra jerseys de mierda en el que acaba durmiendo tu perro, hasta la prima pudiente que no sabe qué carajo es eso que te ha comprado pero es super cuqui  del AliExpress, además de cuando uno se va topando con contactos del Grindr en el Carrefour y no quiere saludar.

 


Sobre el autor

Fon Cole

De los Cole de toda la vida.