Los besos en el pan

Para todo lo que leemos, en este blog se habla muy poco de libros. Y ya que estamos cerca de las navidades, cometo la osadía de recomendaros un libro para regalar: “Los besos en el pan” de Almudena Grandes.

A Almudena ya la conocéis (y si no la conocéis ya estáis yendo a leeros “El corazón helado”, su mejor novela para mí). Lleva dando guerra en la literatura española desde que en el 89 ¡veintiséis años ya! Publicara las edades de Lulú, un libro de cabecera de todos los pajilleros de España y allende el mar, con el que ganó el premio la sonrisa vertical de aquel año. Después vinieron una serie de libros urbanos, muy actuales, con los que se fue haciendo un nombre propio, y luego sus maravillosos libros sobre la guerra civil: el anteriormente nombrado corazón helado, Inés y la alegría, El lector de Julio Verne,     Las tres bodas de Manolita, y más que tendrán que venir.

“Los besos en el pan” habla del centro de Madrid, pero podría hablar de cualquier barrio de cualquier ciudad. Habla de personas minúsculas que por capricho del destino se convierten en héroes minúsculos. Habla de peluquerías de barrio, de la crisis, de personas que enferman y luego sanan. De ancianos revolucionarios y jóvenes porreros. Al final te deja el sabor de boca de las cosas que terminan bien. En fin, una novela coral, una Colmena de Cela revisitada y pasada por el prisma de la actualidad, donde se demuestra que, por mucho que pase el tiempo, hay cosas, como el espíritu de los barrios, que permanecen.

 

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5 comentarios en “Los besos en el pan”

  1. Ay! Con la Grandes la conciencia me puede, porque cuando sacó Las edades de Lulú pensé que era una advenediza que no llegaría a nada…
    Quién me iba a decir a mí que se iba a convertir en mi escritora española favorita. Y que curranta, la tía, que no para de sacar novelones, como si fuera tan fácil.

  2. Yo leí Las edades de Lulú con 16 ó 17 años. Y, por supuesto, hubo muchas cosas cuya magnitud no fui capaz de asimilar, aunque me pareció fascinante y me marcó durante muchos años. La repasé hace un tiempo (ya más maduro y más follao, por supuesto) y lo cierto es que sigue teniendo momentos en los que se me ponía el vello de punta.

    Y sí, joder, la Grandes es una grande. Y punto.

  3. Yo no me canso de recomendar «El lector de Julio Verne», un libro que conmueve y se queda muy adentro.

    1. Lo fuerte de la Grandes es que empieza a ser difícil elegir su mejor novela; yo tengo el alma divida entre «El corazón helado», «El lector de Julia Verne» y «Las tres bodas de Manolita»

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