Ronquidos y vida en pareja

MuTarr:

El ronquido contra Paca.

Tengo que decir que el hecho de que te ronquen es un asco, pero en mi caso además es un asco sentir vergüenza por roncar. A pesar de mi tamaño reducido parezco un paquidermo cuando estoy en manos de Orfeo. Y si para colmo estoy resfriado o he tomado algo de alcohol (que todas sabéis que Karen Walker es mi alter-ego) se me puede oír desde la otra punta de Madrid.

Me da tanta vergüenza el ruido que hago que no comparto habitación con terceras personas. Cuando nos íbamos los amigos de finde por ahí, era mi condición indispensable: estaba harto de malas caras a la mañana siguiente de haber dormido conmigo o por ejemplo, cuando conocía a alguien evitaba a toda costa quedarme a dormir con él por la frase del día siguiente: “Nooooo, si no pasa nada”, mientras te miran con cara de odio y con unas ojeras del quince.

He probado todo lo probable, desde sprays para la garganta, a tiritas para la nariz. Lo peor de todo fue que cuando conocí al que sería mi futuro marido, visité a un otorrino que, mientras me decía que las opciones quirúrgicas eran amputarme la campanilla o el paladar (sin asegurarme que serviría de algo), me metió mano. Sí, un señor de sesenta años que me decía “¡pero sí tú estás muy bien!” “No te hace falta operarte” y me sobaba y yo patidifuso pensando primero “¿Me está metiendo mano?”; y luego “No, no me puede estar metiendo mano”; hasta que llegué a la conclusión de “¡Me está metiendo mano”! Toca decir que salí huyendo de esa consulta, que no me operé y que mi marido me sigue oyendo barritar por las noches.

Flor de Pavimento:

Pues a ver roncar yo no ronco, o eso es lo que me dice mi maromo; pero en cambio tengo otros defectos nocturnos… defectos o todo lo contrario según se mire… sufro de ataques sexuales nocturnos… vamos, que no te recomiendo que duermas conmigo por que no respondo… es más… a veces me despierto en mitad del jaleo, y con gritos de “pero saca eso de ahí!!!!!”… así que no sé si preferiría roncar un poco o no.

Fer Birkin:

Cuando conocí a mi novio, hace más de 8 años, yo no roncaba e incluso me permitía mofarme de los roncadores. Pero todo ha cambiado al ir llegando a la treinterna, ahora en lugar de susurrarle “¿qué tal has dormido, pichurri?”, le despierto con un “perdóname, no me dejes” y él me mira con desdén y se da la vuelta.

Además, este maravilloso ronquido mío, como el de MuTarr, no tiene arreglo, ¡qué puta es la genética! ¿Por qué no heredé el pelo rubio y los ojos verdes de mi madre y sí sus ronquidos de hormigonera?

Hilde:

Pues si, yo reconozco que ronco. No porque me haya oído nunca sino porque cuando me levanto con resaca suelo tener la garganta destrozada y la boca seca. De normal no ronco, respiro con mucho sentimiento, pero cuando bebo lo doy todo. Sobre esto recuerdo una vez que, de vacaciones en comillas, se nos fue la mano a mi ex y a mi con el orujo de hierbas en el chiringuito, y después nos quedamos dormidos en la playa. O por lo menos yo me quedé dormido en la playa. Cuando desperté, el muy cabrón había cogido su toalla y se había movido como cinco metros, haciendo que no me conocía. Todo esto mientras las chicas que tenía al lado me grababan en video y lo subían a youtube.

MM:

Lo mío es cosa de mal karma porque sino, no me lo explico, Habiendo nacido en una casa ulrasilenciosa y acostumbrao a que el simple movimiento de una pelusa me despertara, los novios que he tenido (no diré número para no quedar de locuela) han ido roncando cada vez más y más fuerte. Así que he debido acostumbrarme de tal manera que es posible que si cayera una bomba en mi casa, siguiera durmiendo. Yo me alegro, porque sino me hubiera acostumbrado es probable que fuera incapaz de dormir con mi actual pareja.

Tuve uno con el que estuvieron a punto de echarnos de un hotel si no cesaban los ronquidos. Otro que padecía de insomnio porque sus ronquidos eran tan fuertes que se despertaba a sí mismo cada media hora. En otro ocasión, con otro novio, tuvo que venir la azafata a llamarnos la atención,.mientras el avión en pleno nos miraba acusador y yo, que no me había enterado de la escandalera por llevar auriculares, no sabía donde meterme, Y tengo otra anécdota en un tanatorio, pero es tan fuerte que mejor no la cuento.

C del Palote:

Yo aquí no puedo decir ná, ¡¡que el de los ronquidos y los pedos soy yo!! Y llevo unos cuantos años de relación, será porque suenan a Mozart y huelen a Ambipur.

ronquidos y vida en pareja atroz con leche

 


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.