Burbujas que tienen que explotar ya

Mucho se está hablando de la explosión de la burbuja china, que parece que va a acabar con el mundo como lo conocemos, y ríete tú de la crisis (ese monstruo que ha dejado a muchos sin trabajo, y que otros se echan en cara en cada mitin). Pues el caso es que la burbuja china, o sea, los chinos volviéndose locos a pedir créditos para comprarse casas hechas por otros chinos en dos días (cómo lo oyes, Mari) va a explotar y nos vamos a cagar vivos.

 

A mi me apetece que exploten también otras burbujas que me tienen frito, y que si las pones todas juntas parecen los nombres de una serie de dibujos infantiles

La gastroburbuja

¿No os parece que el término “gastro” está agotado? Ahora todo es gastro. Incluso en mi pueblo han abierto un gastrobar, que era la taberna del Falconeti de toda la vida, y como su nieta ha vuelto de Madrid de hacer un master en comunicación corporativa, ahora es el Gastrobar Falconetti. Como lo oyes, con dos t, que si su abuelo se levantara de la tumba la corre a bastonazos por toda la plaza de la iglesia.

Por cierto, el nombre de Falconeti le venía al señor Falconeti porque era tuerto y renegrío, como el protagonista de “Hombre Rico, Hombre Pobre”.

 

Estamos obsesionados con la gastronomía, lo eco, lo exclusivo, los vinos y los aceites de cooperativas de pueblos que antes ni estaban en los mapas. Y dentro de esta burbuja hay burbujas más pequeñas pero igual de irritantes: la de las hamburguesas de autor, la de las cervezas artesanales (todos los consultores de España ahora se han pasado a hacer cerveza artesanal), la de los cursos de cocina, la del packaging alimentario, la de los cupcakes (en franca decadencia ya, por fin). ¡Un sindiós, oiga!

La burburunning

De esta burbuja ya hablé en su momento (un poquito de autobombo nunca viene mal) pero está llegando a puntos imposibles. Y creo que ya ha explotado. La gente está dejando de publicar con sus apps de correr los resultados en Facebook y sus mapas de carrera en Instagram. Los medios ya no publican noticias sobre el estado zen que alcanzan los que hacen maratones y ya empiezan a verse madres con pantalones de running de las hijas bajando al super (es un clásico de los cambios de moda, las madres se apropian de los complementos para ir a la compra. Y si no, pensad donde habéis visto por última vez vuestra camiseta de las Spice Girls). Así que podemos dar esta moda por agotada. Lo que no se es qué moda nos llegará ahora de allende el mar. Me dice mi marido que ahora se va a poner de moda el trx, que es como una especie de paritorio portátil que enganchas a la pared, pero yo no lo veo.

Suspension training

Porque digo yo, ¿Cómo te haces la foto para subirla al instagram?¿Y si te sueltas, los piños cómo los proteges?

La burbufreak

Esta lleva bastantes años, sobre todo porque en España nos gusta más reírnos del que no folla que follar. Así que siempre tenemos que tener un par de esperpentos corriendo por ahí. En los ochenta teníamos a los hermanos Calatrava, después al dúo sacapuntas, a McNamara, a la chunga, y luego vinieron las Cármenes de Mairena, las Turenas/Yamaras y todos los que con mejor o peor fortuna han ido llegando hasta nuestros días. Todo para estimular ese sentimiento tan indefinible y tan español de reírse de la desgracia ajena y de sentirse mejor no por hacernos mejores, sino por descubrir gente que está peor que nosotros.

Sueño con ese día donde todo el tiempo que les dedicamos a los esperpentos, a los tronistas y a las starlettes se lo dediquemos a los científicos, a los buenos novelistas y a las grandes actrices que tiene este país.

La burbuja “Algosexual”

y todas las burbujas que buscan un nombre para cada cosa. Primero fueron los metrosexuales con su ceja depilada, su escotazo y sus tintes capilares. Después los hipsters de bici, barba y gafa de pasta. Ahora le llega el turno a los “Lumbersexuales”, que son como hipsters que se les ha ido de las manos, pero con pasta como para comprarse trajes en Bond Street.

Este video se lo dedico a mis amigos de Mayte Esteban Estilistas: Borja, gánate el salario y si consigues hacerme esto la próxima vez te pongo un piso (para los que no me conozcan, que sepan que tengo cuatro pelos mal puestos luzco una calvicie extremadamente sexy como Jason Statham, de ahí la broma privada)

También se habla de los asexuales, especialmente en Japón. Así que vivimos en una época de sexualización del estilo. Vamos, lo de siempre, pero poniéndole nombre a todo. Cada diez minutos. A uno no le da tiempo a ir a la moda, y así, pues no.

Y de esto, lo que más me lleva los demonios es lo que he dado en denominar “La Burbumoños”. Chatos, el pelo largo no es bien, salvo si eres Heavy o Farruquito. Y los moñitos. Sobre esto ya ha habido gente que se ha rebelado, como los de #stoptheknot

¿Maravilloso, no?

Y luego hay muchas más, que me dejo para mi siguiente artículo sobre burbujas que deberían explotar. ¿Cuáles os gustaría ver explotar a vosotros?


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.