La vez que pensé morir

… de aburrimiento y por un linchamiento. En aquella época de instituto, donde ibas en tropel a ver una película porque un amigo o una amiga quería ir a verla y porque sí, como una mente colectiva, TENÍAS QUE IR A VERLA: “Leyendas de pasión” Anuncio encubierto de vaqueros y de acondicionador de cabello, vestido de folletín de principios de siglo XX… Tres horas que me parecieron dieciocho donde vimos a Brad Pitt con pelo largo, Brad Pitt con pelo corto, Brad Pitt con cola, Brad Pitt con pelo suelto… con su sempiterna cara de oveja estreñida tratando de hacer una raíz cúbica de memoria. Traté de acabar con el sufrimiento cortándome las venas con la pajita (con perdón) del refresco, pero chica, no hubo manera.Eso sí, lo único divertido fue (SPOILER) cuando Julia Ormond se pega un tiro. Me levanté y empecé a aplaudir, diciéndole a la pantalla que por qué no lo había hecho antes y acaba de sufrir ella y el respetable. Ni qué decir tiene que todas las mojabragas de la platea me quisieron matar tirándome sus carpetas forradas con fotos de la Súperpop, pero ni con esas…

Señor Skyzos

Hombre tanto tanto como morir, quitando a aquella vez que me quede boca abajo en una montaña rusa durante 15 minutos que me fueron eternos, o aquella otra buceando cual Ariel o mejor Ursula (búsquese la entrada por aquí) Tampoco es que haya tenido muchas oportunidades… Pero si lo que hay que hablar es de cosas que nos den miedo… para mi sólo hay una cosa que me produce auténtico pavor…. Mi madre con una zapatilla en la mano persiguiéndome por el pasillo de mi casa…. eso es terror en estado puro… (me acabo de hacer pis sólo de recordarlo)

Flor de Pavimento

 

Kenny dead

Si es que yo siempre lo he dicho: no valgo para los trabajos manuales (no confundid con las pajas, que eso lo llevo bien, las cosas como son). En uno de mis trabajos dentro de mi trabajo, me tocó desguazar una nave. En concreto, me dejaron a cargo del desguace de las oficinas. Y, más concretamente, de quitar la instalación eléctrica para llevarnos los tubos de luz. “tú no te preocupes, mientras cortes cable a cable, separados, la luz no da problemas de corriente”, me dijo el electricista titulado. Craso error.

Allí que me puse: cojo cable gordo, pelo cable, corto cable positivo, corto cable neutro, corto cable negativo. Así durante unas 10 lámparas.Como veía que tardaba con unos alicates uno a uno, se me ocurrió una cosa que, en su momento y en mi rubiez, me parecía de lo más inteligente: si separaba los cables para que no se tocaran, podía cortar dos a la vez y luego otro y así tendría que hacer un corte menos. Que en dos o tres no se notan, pero me quedaban 40 lámparas por desmantelar…

Así que me dispuse a hacerlo. Los/las alicates (nunca he sabido si es masculino o femenina) eran grandes, así que separé bien los dos cables y me dispuse a darle un tajo. Claro, no conté con que el metal es conductor de la electricidad porque no es que nos lo hayan dicho nunca en clase ni nada. En resumen, fundí toda la instalación eléctrica, quemé 12 lámparas y los plásticos protectores de los/las alicates se requemaron. Todo esto, además del cuasiataque al corazón que me dio semejante chispazo. No me pasó nada porque llevaba guantes y zapatos de goma. Pero cuando me acuerdo de ello aún se me pone el pelo de punta. Y el cabello.

Flanny

Hay gente que ha visto la muerte de cerca una o dos veces en su vida ¿En mi caso? Uff, he perdido la cuenta.Haciendo una recopilación rápida diré que: casi muero en el parto por una infección (soy ochomesino); me han ingresado varias veces en modo “papá pitufo”, es decir, azul por hipoxia; una nochebuena con 10 años me operaron de apendicitis de urgencia a las 12 de la noche (soy muy oportuno); otras dos nocheviejas seguidas he acabado en urgencias al borde del shock anafiláctico (alergia muy especial: marisco + ejercicio); he pasado 6 veces por quirófano y mi número de caídas/accidestes es épico; entre otras cosas…

Todo esto me hace estar en un permanente estado de alerta-paranoia. No me hace falta ser hipocondriaco con estos antecedentes! Me siento como el Sr. Burns en la escena épica de los Simpsons en la que tras su chequeo médico dice que es inmortal y el médico le dice: “nooooo, usted puede morir en cualquier minuto”. Aunque eso sí, tirando del refranero español “¡Mala hierba nunca muere!” ;) JAJEJIJOJU!

MuTarr

South_Park_1x06_002

Pues no soy yo mucho de situaciones de extremo peligro, pero una vez de pequeño jugando a pillar en la Pedriza me puse nervioso porque me iban a coger y me lancé a una zarza con la mala suerte de que cubría un agujero que supongo se internaba en las profundidades de la tierra. Suerte que mi primo, el que me iba a coger, me cogió pero del brazo y tiro de mi que cada vez me hundía más. La aventura acabo como los indios con todo el cuerpo pintado de mercromina, que por entonces no había de la transparente, en cada uno de los rasguños provocados por la zarza. El niño de la zarzamora me llamaron desde entonces…

C del Palote

 

Era un verano de principios de los 90 y yo, que no tenía ni 10 años estaba disfrutando de las piscinas del Club Mercantil de Vigo. A mí siempre me ha gustado bucear, así que pasé del grupo de amigos con el que estaba y me lancé a bucear por la piscina. No sé en que momento se me ocurrió, pero me metí por debajo de un tobogán y me quedé enganchado por los hombros entre sus patas metálicas, bocabajo, a dos palmos de la superficie y en una piscina que estaba a tope en la que pasaba totalmente desapercibido.
Forcejeé como pude pero no lograba zafarme y aún encima no podía mover los brazos. Cuando me empezaba a faltar el aire, un chaval que bajaba por el tobogán cayó mal y me dio una enorme patada sin querer que hizo que me soltase. Salí del agua, me fui a la toalla y no le dije nada a nadie.
Fer Birkin
…de la vergüen. Fue cuando de pequeño mi madre se empeñó en vestirme de gitana (con caracolillo en la frente ) para salir en el carnaval. Debia ser una costumbre muy de la época, conozco a cienes y cienes de amigos que tienen una foto igual. En casa de mi abuela me dio un apretón de vientre y en vez de ir al aseo normal, me empeñé en una antiguo retrete abandonado en el patio. De los de fosa. Vestido de gitana. Mi madre que no, yo que sí, mi madre que no…Pero yo tenía más cojones que nadie y al final fue que sí. Con tan mal karma que al acabar y tratar de salir, me enredé con la bata de cola (no tenía practica) y metí la pata. Hasta la rodilla. En la fosa. La paliza que me dio mi madre ese día no se me olvidará en la vida. Vestido de gitana, claro. Y chorreando mierda. Pero aún es peor la vergüenza…Creí morir…
MM

 

 


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.