Sufjan Stevens en Madrid

Ayer fue uno de esos días que cualquier amante de la música espera con ansia, y no es para menos, el creador de uno de los discos más bonitos, sensibles y arrebatados de la historia de la música (el siempre bien reivindicado Illiniois) pisaba por primera vez los escenarios de la capital española. El lugar escogido el Teatro Circo Price y con el cartel de “No hay entradas” colgado desde hace meses.

La cola, antes de que abrieran las puertas, daban la vuelta a la manzana y se podía respirar en el ambiente un sentimiento de nerviosismo y ansia por ver que nos iba a ofrecer el artista de Detroit en la presentación de su ultimo disco “Carrie & Lowell” del que ya dimos buena cuenta en este otro post.

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La difícil misión de abrir para Sufjan Stevens corría a cuenta de Austra, grupo oriundo de Toronto, que apostó por una formación más orgánica y apoyada en batería y bajo además de los siempre presentes teclados. La voz de Katie Stelmanis, con formación clásica, traza las armonías vocales a la perfección (a los diez años ingresó en la Opera Canadiense) y eso se deja sentir en la construcción de las canciones y las armonías que tienden a cierto exhibicionismo vocal.

 

Sonaron a la perfección y en los apenas 34 minutos que duró el concierto pudimos disfrutar de dos de los grandes hits del grupo “Home” y “Lose It”.

 

Y llego el turno de Sufjan Stevens, abrieron con la bonita Reford (For Yia- Yia & Pappou) una pieza instrumental extraída de su álbum “Michigan” para después pasar de lleno a la presentación de “Carrie & Lowell” con “Death with Dignity”, “Should Have Known Better”, “Drawn To The Blood”, “Eugene”, “John My Beloved”, “The Only Thing”, “Fourth Of July”, “No Shade In The Shadow Of The Cross” o “Carrie & Lowell” en la primera parte. Mientras, en el escenario se iban proyectando en 9 pantallas hexagonales imágenes con cierto aire retro que encajaban a la perfección con el momento intimo que siempre transmite la música de Sufjan. Acompañado de multinstrumentistas y de su sempiterno piano y ukelele Sufjan puso en estado de trance al publico presente en la sala.

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En la siguiente parte del concierto se repasaron temas más antiguos como “The Owl and The Tanager”, “Vesuvius” o “Futile Devices” extraídos de “All Delighted People” y “The Age of Adz” respectivamente antes de marcarse un tramo experimental con sonidos de ¿Ballenas?. Aquello el rito de apareamiento de una Beluga y se salvó por una iluminación fantástica que acompañó durante todo el concierto. Este quizás fue el único momento que me saco un poco de la inercia del concierto, y que no vino demasiado a cuento, a pesar de que lo enlazaran con las canciones más experimentales de “The Age Of Adz”.

 

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Ya en el bis, Sufjan Stevens nos regaló joyas sacadas de su álbum Seven Swans como “The Dress Looks Nice On You” o “In The Devil´s Territory” para después pasar a uno de los momentos más emocionantes del concierto y ponernos al borde de la lagrima con “John Wayne Gacy, Jr” (uno de los mejores cortes de “Illinois”) y cerrar con la magnifica “Chicago”.

Más de dos horas de concierto con un final inevitable donde la gente se puso en pie para aplaudir hasta la extenuación y mi marido al borde del infarto porque por fin habían tocado “Chicago”.

Un concierto irrepetible que espero tenga mayor continuidad y que Sufjan se anime a visitar más veces Madrid.

 

 

 

 


Sobre el autor

Sr. Dondon

Ilustrador y gay a tiempo completo.