Guía de Etiqueta Tuitera (o cómo no ser monguer en pocos pasos)

Durante este verano he tenido varios episodios de diferente índole en Twitter. Bueno, para los que no lo sepáis, quien abajo firma tiene una cuenta de Twitter que se abrió un día para divertirse y parece que también divierte a la gente, porque de vez en cuando me aparece un “te está siguiendo @fulanito”.

Siempre he dicho que “mi cuenta es mía y me la follo cuando quiero” y soy de los que piensa que cada uno puede y tiene que hacer lo mismo. Pero claro, como yo soy de lo más cuqui que hay en este mundo -y quien te diga lo contrario, querida lectora, miente vilmente-, pues no contaba con trolls, monguers y demás fauna tuitera (y, en general, de esa cosa llamada Internet) que puebla nuestra red social preferida.

Por ello, tras darme cuenta que hay gente que es que no, decidí aplicar la máxima del maestro @Yeyodebote

Libertad Yeyo

Y, para evitar problemas, discusiones, trolls y demás imbéciles gente de mal vivir, os ofrezco una “Guía de Etiqueta Tuitera” que, además, puede venir bien para el resto de redes sociales.

1. Vive y deja vivir. Énfasis en el deja vivir. Recuerda, tu libertad termina donde empieza esta hostia. Y la tengo calentita, calentita.

2. No te dediques a contestar a tooooooodo lo que un tuitero escribe. El follow es infinito. Y el tuitero en cuestión igual tiene alguna que otra mención más…

3. No hagas RT manual. Queda feo, no cuenta para los RTs totales -y esto, como todo, es un juego de ego y a todos nos gusta que se nos reconozca el trabajo. Aunque sea el “trabajo”- y, además, conviertes Twitter en una multimención infinita que imposibilita el buen rollo.

4. Si no te gusta algo, no lo mires. No eres juez (a menos que seas Carmena, la alcaldesa de Madrid, en cuyo caso: ¡Holi, Carmena! Aquí un fan) y al final te ocurrirá que una cosa la dejarás pasar y te acusarán de doble rasero.

5. Sigue a quien te apetezca y deja de seguir a quien no quieras seguir. [Nota al pie: si alguien te cae bien pero es un pesadito con los RTs, puedes desactivarle los RTs; si alguien te cae muy bien pero escribe de pena, puedes silenciarlo y así no se entera y no se ofende,… Hay mil posibilidades]. Pero no te quejes de alguien a quien sigues, porque el follow es libre y soberano.

6. Existe el block. Úsalo. Si alguien es ofensivo contigo, no te lo tomes a la tremenda: intenta razonar y tal, pero seguramente sea un troll. Block y a vivir. Twitter es, como he dicho, infinito. O casi. hay gente maravillosa en él. Métete en mis “seguidos” y tendrás ejemplos bastante buenos.

7. No te quejes de publicidad. O quéjate. Pero deja que las personas que la hacen la sigan haciendo porque no sabes lo que tienen en casa. Igual así se sacan un sobresueldo. Si no te gusta, relee el punto 5. Y hasta el 6.

8. Sé bueno. Twitter es una red social. Lo importante es interactuar en sociedad. Para malos rollos está el día a día. Vuelve a los puntos 5-7 y decide. Peor no ofendas. No insultes. No menosprecies. Todos somos personas y merecemos un respeto.

9. Si no te contestan, pueden pasar dos cosas: están muy liados o no les interesas. No pasa nada. No podemos caer bien a todo el mundo. Excepto yo, que soy, como he dicho al principio, la cosa más cuqui del mundo y caigo bien a todos. Pero eso pasa con poca gente, ya te lo adelanto.

10. No le pongas límites al humor. Yo hay días que no entro en Twitter porque me da entre angustia y asco. Pero he desarrollado una lectura selectiva que viene muy bien para poder disfrutar de ello sin aguantar a los que hacen humor sin gracia. Graciosos por cojones hay en todos lados. Y cuñaos. No te conviertas en uno.

11. Si tienes que decirle algo a alguien, menciónale. Las pseudomenciones entre colegas están bien, pero queda rastrero meterte con alguien sin dar la cara. Además, se van a enterar y acabarás quedando como un cobarde.

12. No te quejes de todo. Todo no puede estar mal. @Kortvex lo dijo hace tiempo. Hay que discernir entre lo que no te gusta y lo que haces por hatear.

Depresión Kortvex

13. No plagies. Es una falta de respeto aquí y en cualquier parte. Si te gusta algo, retuitea, comenta, favea o lo que quieras. Pero no plagies. No hace ninguna falta. Y, a partir de ese momento, perderás toda credibilidad tuitera. Porque empezarán a buscarte las cosquillas. Ya te lo digo yo, que lo he vivido.

Y hasta aquí, creo que están explicados los que yo considero que forman parte de las reglas básicas de Etiqueta Tuitera. Que podéis hacerme caso o no. Porque, al fin y al cabo, vuestra cuenta es vuestra y os la podéis follar cuando queráis. Pero luego no os extrañéis de un block que no esperabais o de unfollows.

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Twitter mola muchísimo. Os lo prometo. Pero, como en todas partes, hay mucho gilipollas. Los llamamos monguers. No quieras ser uno de ellos, que hay demasiados y te van a ganar por experiencia.


Sobre el autor

Flanagan R. McPhee

Iba para Reina de la Noche pero se me adelantó Letizia.