El finalazo de “Hannibal”

( o como recomendar una serie sin soltar un spoiler transcendental)

Recién acaba la tercera  de Hannibal, toca recapitular de la que será su última y definitiva temporada, del último episodio y sobre todo, de la útima escena ( del resto de la serie ya hablé aquí) . Una serie de tal categoría merece que le prestemos la atención necesaria, porque…¿ Cuando voveremos a ver un espectaculo tan alucinante?

hannibalY es que en su genialidad la serie llevaba la semilla de su autodestrucción. Imposible que consiguiera audiencia una ficción tan pretenciosa (y orgullosa de ello), tan mariculti y tan finorris. Una serie que ha conseguido elevar lo gore, la casquería y el canibalismo a una de las bellas artes estéticas. Porque en Hannibal asco no  hay ninguno, solo estética. Pero menuda.

Solo por este caleidoscopio bollero, ya ha entrado en el salón de las muuuy grandes. Abran bien los ojos.

La tercera temporada de Hannibal tenía un gran handicap, puesto que la segunda  había acabado en plan noche toledana (en la cocina de Hannibal) y no había quedado vivo ni el apuntador…¿Cómo seguir la trama cuando solo sobrevive al asesino canibal? Pues convirtiendo al propio estilo del que hace gala la serie, en protagonista. La última temporada es la apoteósis;  de los litros de sangre bellísimos a cámara lenta, de un musicón (auténtico protagonista de tapadillo) como pocas series tienen por banda sonora ( Brian Reitzell, eres Dios, jomío)

…de una dirección artística apabullante y de una fotografía lisergica y alucinada que hipnotiza, y mientras estás hipnotizado, los guionistas hacen que no veas los númerosos agujeros de guión de esta third season, pero. sabes?…Da igual; si te engañan pero disfrutas…¿Qué más da? Esa es la magia de la ficción cuando está bien hecha.

A mitad de temporada nos enteramos de que la serie se cancelaba definitivamente (¡Megashock!) y los guionistas también debieron quedarse muertos porque hubo que cambiarlo todo. De siete temporadas que tenían pensadas, se quedaban en solo tres y además debía ser un final cerrado. Como pueden; acaban con la trama italiano-florentina que tan bien le venía a una serie tan recargada y pedante, y regresan a los USA para que haga su aparición “The Red Dragon” asesino en serie cuya novela  ya se llevó al cine sin demasiado éxito DOS veces. Se notan las prisas, los frenazos y cambios de rumbo en el guión, pero siempre es disfrutable…Y entonces llega el último capítulo…

hanniibalUn capítulo que acaba con una de las escenas más retorcidas, flipantes y HOMOERÓTICAS de la historia de las televisiones mundiales, universales and beyond- Que marcará un antes y un después y se hará mítica, porque nadie, al menos yo, podía esperarse un final tan hermoso, lúcido y terrible nacido de la necesidad de acabar la serie. Pero ojo…No por sorprendente deja de tener sentido; de hecho, lo tiene todo. Porque entonces descubrimos que Hannibal en realidad no es una serie que hablara de un psiquiatra canibal…La realidad es que es una gran, grandísima y equivocada historia de amor. Retorcida hasta el espasmo, enfermiza y loca pero amor al fin y al cabo. Nos queda una frase para tatuarse encima:

this is all I ever wanted for you

 

Los  maravillosos e interminables minutos de esta escena tienen como banda sonora una canción de Siouxsie que suena a James Bond.
Tras ocho años sin componer nada, Siouxsie, mito ochentero donde los haya, se ha aliado con Brian Reitzell y les ha quedado un temarraco para ponerlo non-stop durante horas-

 

.La canción es el único consuelo cuando se constatan todos los momentos increíbles que nos vamos a perder. Hannibal se va sin un solo premio que la reconozca como importante y los fans aún no somos conscientes de que ninguna serie podrá llenar el hueco dejado por el genio  de Bryan Fuller. Pero ya da igual. Con ese final ha entrado en el terreno de lo mítico.

Si no lo resistes, en este vídeo se spoilotea el fin de una serie que marcará un hito y se hará de culto.Tiempo al tiempo.

 

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.