Juegos Para Gente Lista: Coup

Hoy en Juegos Para Gente Lista os proponemos un juego para gente ocupada además de lista. Si eres de los que solo pueden rascar huequecillos para echar una partida rápida con los colegas, Coup (Ciudad Corrupta) es tu juego, porque con el máximo de jugadores (2 a 5) rara vez se tarda más de 15 minutos en acabar la partida. El problema es que siempre quieres jugar otra.

Se trata de un sencillísimo juego de cartas cuyo objetivo es eliminar a los otros jugadores hasta quedarte tú solo. Para ello tendrás que servirte de una buena dosis de suerte pero sobre todo de una dosis aún mayor de morro, ya que en Coup, al igual que en el póker, lo importante no es lo que tengas, si no lo que aparentes tener.

Cada jugador empieza el juego con dos cartas de influencia que representan personajes con poder. Turno a turno, irá realizando una de las acciones disponibles, siempre que se lo permitan. Me explico: Cada personaje tiene una acción especial que sólo puede realizar él (y a veces también el poder de bloquear las acciones de otros). Son éstos:

  • Duque: Es capaz de coger 3 monedas de la banca.
  • Capitán: Puede robar dos monedas a otro jugador y bloquear la acción de otro capitán.
  • Inquisidor: permite cambiar una de tus cartas por otra del mazo o ver una carta de otro jugador..
  • Asesino: Permite matar a una de las cartas de influencia de otro jugador, pagando para ello tres monedas.
  • Condesa: bloquea la acción del asesino.

Además, cualquier jugador podrá realizar una de estas tres acciones:

  • Coger una moneda de la banca
  • Coger dos monedas de la banca, pero un Duque podría bloquearle la acción
  • Lanzar un Coup (una especie de golpe de estado): Pagando 7 monedas se podrá matar una de las cartas de otro jugador y no hay personaje que lo pueda bloquear ni Cristo que lo fundó.

Hasta aquí todo es sencillo y monótono. La gracia del juego reside en que para realizar las acciones de los personajes especiales no necesitas realmente tener ese personaje entre tus cartas de influencia. Basta con que digas que lo eres. Imaginemos que tengo una Condesa y un Capitán pero me apetece coger tres monedas de la banca porque quiero dinerito; Simplemente cuando llegue mi turno declararé que soy el Duque y me llevo tres monedas por mi coño moreno. Pero, ¡ay!, imagínate que otro jugador piensa que te estás echando un farol como la copa de un pino. En ese caso, cualquier jugador podrá lanzarte un desafío y poner en duda que tú seas el Duque que dices ser. En ese caso te verás obligado a enseñar tu carta y demostrar que eres el Duque, y como te has tirado el pisto y no lo eres y te han pillado, tendrás que descartarte de una de tus cartas de influencia. Los desafíos también se pueden lanzar poniendo en duda la identidad de un jugador que bloquea una de tus acciones.

Resumiendo, para este juego tienes que saber mentir y llevar las cuentas de lo que van diciendo otros jugadores. Con eso y un mínimo de suerte, la partida es tuya.

Como valoración general diremos que es un juego sencillo, barato y rápido, sin muchas pretensiones y que cumple su función de entretener en el corto plazo. Sí que es verdad que puede llegar a hacerse un poco repetitivo sobre todo cuando juegas con las mismas personas y les coges el truquillo. En cualquier caso, para eso están las expansiones que introducen personajes nuevos que cambian la dinámica del juego completamente, así que no seas melón y cómpratelo.

Nota: 7


Sobre el autor

Fiorella Heart

Sabe cómo hacer de tu vida un campeonato de Pokémon marica.