La hija bastarda del sol naciente

ArianaMiyamoto

 

La historia de Ariana Miyamoto es, cuanto menos, sorprendente… en el siglo XXI. Esta japonesa (sí, japonesa, seguid leyendo y lo entenderéis todo) de 21 años acaba de ser coronada Miss Japón 2015 y representará a su país en la próxima edición de Miss Universo. Y la cosa no está exenta de polémica. Un solo vistazo a Miyamoto revela claramente que ella no es la típica oriental.

Ariana es hija de una japonesa y de un afroamericano estadounidense. Por eso tiene los ojos almendrados y oscuros, la boca grande, el pelo rizado y la piel muy morena. Cosas de la genética. Ariana es lo que en Japón se conoce como una hafu, es decir, algo así como una mestiza, alguien que es hijo de una persona japonesa y de una persona extranjera. Vamos, lo opuesto a un junsui, es decir, un japonés “puro”.

Su intención al presentarse a Miss Nagasaki no era ser modelo, como en el caso de muchas otras chicas. Ariana ha contado que quería ganar para luchar contra el racismo. Aunque es japonesa de nacimiento (y de corazón, como cuenta ella misma), han sido muchas las voces críticas (ferozmente críticas) con su victoria en el certamen porque no la consideran suficientemente japonesa. Y es que su belleza, a la vista está, no coincide nada con el canon estético del japón tradicional (piel pálida, pelo liso…). La historia se repite. Ella explica que estaba ya preparada para las críticas, porque su infancia en Japón, junto a su madre, no fue fácil: de niña, sufrió la discriminación en primera persona. Los hafu (aproximadamente el 2% de los japoneses) no lo tienen fácil en las escuelas niponas. Los compañeros de Ariana, cuenta, no querían tocarla. Y algunos se salían de la piscina cuando entraba ella. No era junsui.

A los 13 años se mudó a Estados Unidos para vivir con su padre y estudiar secundaria. Y allí, dice, descubrió que no solo era japonesa de nacimiento, sino también de corazón. Volvió al cabo de dos años a su Japón natal y se puso a trabajar de camarera.

Hasta que un día uno de sus amigos de la infancia, hafu como ella, se suicidó harto de ser discriminado. Esa fue la chispa que hizo que Ariana, admiradora de Mariah Carey y de sus raíces multirraciales, quisiera liderar la lucha contra esa discriminación que ella también sufrió. Decidió presentarse a Miss Nagasaki. Ganó. Participó en Miss Japón. Ganó. Y el resto de la historia está por escribir…

Ojalá su popularidad le sirva para luchar con más fuerza por esa causa y por mil más. Hace falta más gente con cosas que decir… y con revoluciones que liderar.


Sobre el autor

El Perro de Toni

No te fíes del criterio de alguien que te reconoce por el olor del culo