The Worst Of Eurovision

Y como todo lo bueno tiene un reverso oscuro en la redacción también hemos elegido la peor canción o momento de Eurovisión. Las emociones se convierten en penas, las risas en llanto y los pelos como escarpias en una sensación de vergüenza ajena inigualable, ¡Pasen y compartanla!

– El chiki chiki quizás, pero me la ponen con dos copas de más y me la bailo entera.Hilde

– Pues el festival tuvo unos años muy oscuros. Mucho. Por motivos diversos: que si había países que no estaban interesados en mantenerlo, que si otros compraban votos… Eso duró mucho tiempo y todavía no se ha quitado las telarañas de encima, no nos engañemos. Y si tengo que escoger un momento que represente los años más oscuros de Eurovisión en España (evidentemente, antes del renacimiento eurovisivo de Rosa) me quedo con el representante de 1996, cuando todavía no nos habíamos enterado de que este festival no iba de enseñarle al mundo como somos, sino de música. Y como aquí triunfaba Ketama, venga, que sean ellos los que hagan la canción de Eurovisión. Mucha vergüencita ajena con Antonio Carbonell y su “¡Ay, qué deseo!”. El perro de Toni.

– Canción de mierda, puesta en escena de mierda y una actitud de mierda, de lo peorcito que hemos mandado a Eurovisión. En algún momento alguien de RTVE se pensó que el público de Eurovisión es estúpido y que votarían a Las Ketchup simplemente por ser las cantantes del Aserejé, pero claramente ni el público las echaba de menos ni ellas tenían ganas de cantar ni de nada. Fer Birkin

– Quizás no sea la peor, si no de las más trash para mí. Aquí tenemos a Sibel Tuzun, que decía en aquel momento que tenía 35 años, siendo más vieja que la orilla de la playa. La canción cuando la escuchabas solamente no era del todo malísima. Sibel, conocida como la María Jiménez del Kebab, representaba a Turquía en 2006 en Atenas, presentando una canción que marcaba a fuego algo así como “Cachonda Superstar”, mientras veías a una tipa con piernas de alambre, bien cargada de espaldas y sin caderas aunque pretendía moverlas de acuerdo a su folklore (el folklore lloró y se perdió en la isla ese día).No hay que quitarle mérito, que ella bailar no baila, pero la levantan por el aire e inventó esa estrella humana con los buenorros que la acompañan, y esos son puntos.Puntos Trash, claro. Fon Cole

– ¡Las chicas del koljós! Lo del frikismo eurovisivo nunca lo he entendido mucho, es como escojonarse un poco de todos pero financiado por la UER y con millones de maricas flipadas viéndolo. A alguno las viejitas le harán gracia, a mi me la harían en las fiestas de su pueblo y enterradas con metros de nieve, aunque claro con lo bajitas que son algunas tampoco haría falta mucha. C. del Palote

– Quedó en segunda posición pero el Javier Gurruchaga de los espejos me pareció un horror que iba de moderno pero era más antiguo que el mear y encima la canción era horrorosa. MM


Sobre el autor

C. del Palote

Maduro insolvente busca jovencito que le mantenga.