Holi, Olly

El otro día, no sé en qué artículo de internet (donde todo es real, nada es falso), leí que es a partir de los 33 años cuando perdemos la curiosidad musical, donde nos cuesta más seguir descubriendo nuevos grupos y cantantes que añadir a los que ya teníamos.

¿Toda esta parrafada? Pues sólo para comentar que la otra semana, estaba cual maruja planchando con la tele puesta, cuando en el único canal de vídeos que me ha dejado la TDT (Kiss TV), sonó esto:

Y como el funky es funky, sea salvaje o sobreproducido, enarqué la ceja y levanté la cabeza hacia la televisión, para descubrir a Olly Murs (¡holi, Olly!) y caer rendido a su ritmo setentero-noventero, a sus pies horteramente vestidos por dos zapas blancas y con la misma expresión de inteligencia que una vaca lerda mirando un tren pasar.

Qué quieren que les diga, que me gustan los tiparracos con cara de buena gente tirando a tontos y si encima tienen la querencia de dejar ver su cuerpo de tío perfectamente normal que no hace pesas (paso de etiquetarlo como “fofisano” o “gordisano”), mejor que mejor. El minuto 1:14 del vídeo donde se le marca un poco la lorza (inexistente) y las téticas fofas, me parece el súmmum del erotismo en el siglo XXI.

Así que, Olly, si me estás leyendo (Google traductor mediante) y eres igual a decir “gracias” en ruso, feliz cumpleaños, ánimo con los 30 que te sientan muy bien y llámame, que tengo un paquete sorpresa para ti. Pasa por España a recogerlo. Gracias.


Sobre el autor

skyzos

No sabe si coger los hábitos o remangárselos.