Off-SOS

¿Pues no me han quitado ya la exclusiva de la crónica musical del SOS 4.8?? ¡Y por duplicado!! Así que algo tendré que escribir, un popurri (¡Qué bella palabra!). La cita musical murciana se ha convertido en un evento imprescindible en mi calendario menstrual y esta nueva edición tampoco decepcionó. Ya la llegada, ¡Ostias que sol de justicia!, nos calentaba los motores, aunque realmente lo que te calienta el morro es esa gastronomía, buena, barata y abundante que se disfruta en las calles de la ciudad. Eso si ya puedes llevar un gps de última generación para no perderte, como uno que yo me se… A lo que íbamos: las ensaladas, el tomatico partío, las marineras (¿Dónde está la playa?), las huevas, los pasteles de carne y de cierva (¡Ays!!!), y miles de cosas ricas más que te ponen las pilas para aguantar a Morrissey y a quien te echen.

Pastel de Carne

 

Luego siesta y corriendo a por la pulsera, que aunque esta vez pillamos un poco de cola se hizo rápida y llevadera gracias a la compañía y a los litros anónimos que nos pasaron, que los festivaleros son muuu generosos. El recinto donde se celebra el festival es una cosa chula, chula, todo asfaltado, sin una piedra que lanzar a los músicos que desprecias, con su pista de baile con zona acuática, el cesped del chill-out, la exposición ahumada y fosforita, sus dos hermosos escenarios y uno nuevo chiquitín y recoleto, lo cerca que está todo, su olor a carne que nos hizo temer la presencia del cabeza de cartel, el telón de fondo con palmeras naturales, la sierra enmarcándolo todo, ¡Vamos un lujazo!

Murciano Total

Eso si la próxima vez prometo llevarme el papelito con los horarios, que mi móvil al segundo grupo ya había muerto y luego andaba yo vagando entre tanto marica sin rumbo y sin un destino definido. Y venga todos a decirme: “Pues bajate la aplicación…” Grrrrrrr…. Porque hay que aclarar que al SOS además se puede ir a ligar, que hay barbas por doquier y seguro que más de uno daría su abono a cambio de meterte mano. El que viene a continuación no estaba en el recinto pero sí en el dormitorio de mi anfitrión:

MartinTambién hay que tener cuidado con los tacones que te pones, que tantas horas de pies pueden ser mortales y casi me dejo los tobillos bailando “La Tormenta de Arena” de Dorian, que dieron un conciertazo y me reconcilió con ellos. El resto de grupos, pues oyes, aunque algo más flojo que otras veces ni tan mal el cartel, Morrissey me gusto, canta bien el vegano; los Lori Meyers me sorprendieron gratamente y aunque no me sabía muy bien las canciones me gustaron los colorines de las proyecciones; FM Belfast me hicieron llegar a la conclusión de que el problema no eran los tacones, sino mis pies, porque como bailaba el chiquitín, aunque tampoco se si se fue a la pata coja como yo; Murciano Total un gustazo; Metronomy una gozada a pesar del volumen pequeñito; Super Discount (Etienne de Crecy) bailoteo con clase y experiencia; el vermú excelente con el tupper de pollo empanado en el centro de la ciudad y unos Fresones Rebeldes algo acongojaos por el sol, pero dándolo todo; y lo mejor, lo mejor, mis amigos, mi pequeña familia murciana: el Paqui y el Paco, Jan y José, la Naza y la Carmen, Sandra, Marisol y la Monre, Jose Luis y Vicente, Francis, Cynthia de Casette, Jesús-Chusa, Juan, José Antonio (aunque no te vi estabas en mi corazón) y los que vinieron de fuera, mi gran amigo Farrow, Rafita, Nacho y Fernando. ¡Gracias a todos ellos por hacerme disfrutar como un jovenzano!

A puntito he estado hoy de sucumbir a la oferta: Abono SOS


Sobre el autor

C. del Palote

Maduro insolvente busca jovencito que le mantenga.