Ansiedad y mariconismo, todo en uno.

Queridos compañeros del grémio.

La ansiedad es básicamente un mecanismo defensivo. Es una respuesta de alerta ante situaciones consideradas amenazantes. Es un mecanismo universal, se da en todas las personas, es normal, adaptativo, mejora el rendimiento y la capacidad de anticipación y respuesta. La función de la ansiedad es movilizar al organismo y mantenerlo alerta y dispuesto para intervenir frente a los riesgos y amenazas, de forma que no se produzcan o perjudiquen. La ansiedad pues, nos empuja a tomar las medidas convenientes (huir, atacar, neutralizar, afrontar, adaptarse, etc), según el caso y la naturaleza del riesgo o del peligro. El peligro viene dado por la obstaculización de cualquier proyecto o deseo importante para nosotros, o bien por la degradación de estatus o logros ya conseguido. El ser humano desea lo que no tiene, y quiere conservar lo que tiene (ummm, los celos).

La ansiedad pues, como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, normal, y no representa ningún problema de salud.

 

ansiedad

Sin embargo, en algunos casos, este mecanismo funciona de forma alterada, es decir, produce problemas de salud y, en lugar de ayudarnos, nos incapacita, nos alcoholiza, nos emporra o nos empastilla.

Estamos etiquetados desde la adolescenciac como ansiosos.Los estudios científicos avalan y contrastan una elevada incidencia y prevalencia de ansiedad en los homosexuales adolescentes. El miedo a la discriminación, la reacción familiar o sus primeras relaciones sexuales suelen ser los detonantes.

Una vez que llegamos a la veintena la ansiedad nos viene por los cuernos tan lindos que arrastramos, por la desconfianza y por el botellón de los sábados. El uso de alcohol, provoca ansiedad, por si no lo sabíais.

En la treintena ya estamos de vuelta de todo. Nos da ansiedad hasta ir al super y aguantar la cola. Ansiosos por el trabajo, por el gym, por las proteínas, por la l-carnitina. Por el hijo puta de tu novio que te acaba de dejar con el alquiler del piso sin pagar y encima te deja una gonorrea en medio de las amigdalas.

Y ya en los cuarenta todas ansiosas. La una por estar soltera. Otra por estar gorda, y sigue engordando hasta llegar a Falete ya qué comer la calma la ansiedad. Otro por las arrugas y que ya no es el rey de la fiesta. Otros con el rollo de que se acaba de enamorar y sienten mariposas en el estómago. Las de la pareja abierta que ya están hasta el ojete de que sus maridos follen más que ellos. Y estamos así:

Los cincuenta y sesenta, ya somos de alcohol como remedio ante semejante cristo de vida que hemos pasado. Nuestra gran Massiel y su caída por el balcón es nuestro futuro. y que decir de nuestra gran Nati…

Veo a mis amigas maricas de provincia comprar en los supermercados sus infusiones de tila, valeriana, melisa, azahar y extracto de polla amarga. Beben sus litros y litros. Las afortunadas que tienen un médico de familia generoso, su lexatín bien puesto o su alprazolam debajo de la lengua. Y las de la terapia con psicólogo, ahí, sentados, conversando cual vieja en un confesionario.

Y todo esto como lo solucionamos, pues con amor. Te puedes poner poner todo lo ansioso que quieras, que te va a dar lo mismo. La vida pasa y pasa y lo malo se lo lleva el viento y la taza del water. Quién no ha tenido un novio ansioso? quién no se ha fumado un paquete de Chester de una tacada por esperar una llamada de teléfono? Quién no ha hiperventilado y cagado en la madre que parió a  alguno después de horas de no recibir guapap?

Tenemos que ser felices, salir a la calle cada día como Priscilla montada en un autobús y aparcar enfrente de la oficina así. Y al que no le guste, a comer coños. Aunque los heteros también tienen sus buenas crisis y sus mujeres con los cambios hormonales, ya ni te cuento.

 

Así que desde hoy mismo sonreir. La ansiedad es provocada por nuestro sistema nervioso autónomo que nos eyacula una dosis indecente de adrenalina y noradrenalina en todo el torrente sanguíneo.

 

A ser felices y por el ojete, pepinete.


Sobre el autor

Candy Pus

Me ponga una de bravas y dos cañas