Perdiendo el Norte ¡Peliculón!

Ya se que no soy el mejor para hablar, soy muy fans de Nacho G. Velilla, tanto como director como físicamente. Me encantó “fuera de carta” y me desoriné vivo con “que se mueran los feos”. Y claro, él,  pues está para ponerle un piso, pero no en un barrio, para ponerle un piso en el centro, centro.

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El caso, como ya anunciábamos aquí el otro día, que por circunstancias al señor Dondón y a mi nos invitaron al estreno de la película,  y como buena marica adolescente de provincias que soy (la adolescencia de provincias no tiene que ver con la edad, es un estado de la mente) allí me planté con mis mejores galas.

perdiendo el norte

Y chica, la película es… Maravilla

No os voy a contar la historia que ya os la sabéis,  más que nada porque todos conocemos a alguien que se ha tenido que ir fuera. Y la historia central de chico conoce a chica pues más o menos nos ha pasado a todos. Lo importante de la película son esos personajes secundarios,  los diálogos inteligentísimos (las referencias a “vente a Alemania, Pepe”) y las situaciones tan sacadas de quicio que te meten de lleno en la película y no puedes dejar de reír.

Julián López, una Carmen Machi (otra vez) en estado de gracia, un Javier Cámara como padre del protagonista, provocando la catarsis de toda la acción. Y Malena Alteiro,  que mira la cogí un poco de repelús en “Aquí no hay quien viva” y me he reconciliado con ella.

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Chica, mi conclusión: una película muy recomendable,  de las que te hace salir del cine con una sonrisa de oreja a oreja y que deja frases para la posteridad (nunca volverás a pronunciar brunch correctamente). Así que ya estás comprando las entradas.  Y si dices eso de “yo es que solo veo cine iraní en versión original” pues déjate de tonterías y defiende lo tuyo, absurda.

Por cierto, para los que preguntéis: de todo lo que dijimos que íbamos a hacer en la fiesta,  algunas fotos hay. Pero como soy un caballero no las voy a sacar a la luz (gratis).


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.