Rinoceronte

rino

Ayer el Sr. Dondón y yo tuvimos la oportunidad de asistir al estreno de Rinoceronte, en el María Guerrero. El CDN estrenaba esta obra en una época atípica, las navidades, siempre llenas de obras ligeritas. Pero no, se arriesgan y estrenan una versión de Ionesco, ole tu huevera.

rino1

En verdad, tengo que reconocer que iba con reticencias. Quiero decir: Pepe Viyuela en un texto referente del teatro del absurdo. Es más, en una época donde el absurdo, con el pequeño Nicolás a la cabeza, campa por sus respetos en la sociedad. Pero, en serio ¿Pepe Viyuela?

Pues chicas, en serio, merece más que la pena. El uso de la escena, la ruptura de la tercera pared, con los actores interactuando en una plataforma alrededor del escenario y el uso de los elementos que dan continuidad a la obra (ese maravilloso baile de Juan Antonio Quintana con una dama enlutada que resume toda la obra, esa votación de rinocerontes). Pero, sobre todas las cosas, un Fernando Cayo en estado de gracia, metamorfoseándose en rinoceronte, resumiendo en sí mismo toda la obra y haciendo que todo tenga sentido.

rino2

Mención especial al escenario, maquinismo oficinista, que complementa la actuación como un traje a medida. La labor de Paco Azorín y Juan Sebastián Domínguez es impresionante.

Conclusión: Rinoceronte es una de las mejores opciones de ocio en Madrid hasta el ocho de febrero del año que viene.


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.