Otoño. Comienza la hibernación.

Otoño no es bien.  Se caracteriza por la disminución de las horas de luz y produce la alteración de nuestro ciclo circadiano, que tiene una función, mantener nuestro reloj biológico en cuanto a horas de sueño y estado de ánimo. Así, entre esto, el tiempo, las hojas por el suelo, un asco.

No todos, mariquitas o no mariquitas, heteras u oseznos, tenemos las mismas reacciones al otoño aunque se podrían describir síntomas tales como: agotamiento físico, pérdida de energía, tristeza, falta de apetito, fatiga, apatía. Los síntomas son similares a los de una depresión pero la duración y la intensidad es menor, ya que pueden durar unos días hasta que nuestro organismo se adapte al cambio. Y suma a esto los garrafones del fin de semana, que te habrán dejado fino para el resto de tu semana laboral.

Repite conmigo: NO BEBERÉ MAS

Repite conmigo: NO BEBERÉ MAS

Así que agarraté los machos (en el término castellano, no en términos latinos, que tú eres muy goloso) y a ponernos las pilas cual colegiala con falda de tablas.

1. No le des tanta importancia

Trata de no estar pendiente de lo mal que llevas eso de que amanezca más tarde y anochezca más temprano.  Intenta no pensar en ello, pero, si lo haces, evoca algunos días climatológicamente grises de ésos que has vivido en los que estabas cómodo, tranquilo y contento. Piensa en esas siestas mientras la película de Antena 3, mientras tu churri te acaricia el pelo, cual gato panza arriba. Y si no tienes maromo, pues piensa en ese chico que conociste en otoño, que su cuello olía a placer bendito.

130007_tumblr_n4yjsxWVBU1shqf1go1_500

2. Haz ejercicio físico

Te recuerdo que en septiembre te apuntaste al gym, como buen gay, has pagado y no has ido mas que un par de días. Practicar unos minutos de ejercicio diario mejora el estado de ánimo, además de tener todos esos beneficios que tú sabes (sentadillas, duchas, sauna… esos pequeños detalles). No te prometas dejarlo hasta el  año nuevo para planteártelo como propósito. Si no está entre tus hábitos, empieza hoy a moverte y ya verás cómo se nota la diferencia.

Venga, sube la puta cuerda y vámonos a la ducha...

Venga, sube la puta cuerda y vámonos a la ducha…

3. Fototerapia

La mayoría de los afectados por este trastorno estacional se recuperan así: con una mayor exposición a la luz. Aprovecha las horas de luz solar (¡sal afuera!) y procura que el interior de tu casa no parezca una caverna. Hay lámparas de luz natural (de bajo consumo, que sabemos que eres un poco pesetero…) que pueden ayudar en este caso.

4. Sé agradecido

¿Con el otoño gris? Pues sí. El sentimiento de gratitud está muy vinculado con el grado de bienestar que experimenta una persona. Valora lo bueno de estos días otoñales y aprécialo. Es lo mas cursi que he puesto nunca, pero bueno… viene en las guías.

depresion-del-otono-705x346

5. Relaciónate

Comparte actividades con otras personas (no sólo en las redes sociales, no me seas adicto al Scruff). Vé a tomar café, a pasear con alguien, a tomar por culo, etc., preferiblemente con amigos o gente que sea importante en tu vida.

6. Descanso y dieta

Acostarse y levantarse a la misma hora. Tomar melatonina antes de hacer un pis e irte a dormir, puede ser de gran ayuda. Establecer una dieta alimentaria saludable evitando las grasas que pueden dificultar las digestiones afectando al estado de ánimo y el aumento del consumo de alimentos que contengan Omega 3. Es la mejor época para adoptar una nutrición vitamínica que nos ayude a aumentar las defensas en las épocas frías del año.

Esta cucharadita por papá....

Esta cucharadita por papá….

Y con este zumito, punto y final.

Ahora lo importante:

Mi apoyo a la compañera Teresa Romero. Tú representas nuestra labor y como puede ser menospreciada por el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, que no solamente llega comido a la política, llega cebado. Dr. Javier Rodriguez, dimita.


Sobre el autor

Candy Pus

Me ponga una de bravas y dos cañas