Vuelta al cole. Como cada año, en tus ingles.

Final del verano, inicio del curso escolar. Comienzo de la rutina, los coleccionables en los quioscos, tus tardes de fin de semana en las saunas y tus mascotas anuales. Esas mismas en las que piensas. Las ladillas, necoritas o como las tengáis apodadas en tus charlas entre cubata y cubata.

Ola ke ase?

Vista su anatomia, comprenderás mi licencia artística y culinaria.

Cada uno te cuenta su experiencia. Unos por sauneros, que junto con la chanclas les dan un docena. Otros, que si era un amor, olía a Dior, pero me dejó a sus amiguitas en mis gónadas. Los que tienen novio, que si una toalla del gimnasio (novios ilusos, grandes de España). Y que era un cuarto oscuro sin luz (no te jode…)

El caso es como tener piojos en el cole, cada cual te vende la película a su manera. Para acabar todos de la misma forma, cuchilla en mano pelando los kiwis y sacudiendo el felpudo.

Una vez que las tienes, una de dos, o dejas que te suban hasta las cejas o las aniquilas. No te fíes que solo se van a quedar fijas en tu ciruelo, que ya sabemos que es de lo mas hermoso, ellas van subiendo y bajando. Colonizando como Hernan Cortés cualquier playita con pelo corto que vean en tu cuerpo. Así que vamos a aniquilarlas antes de que tengas que sacarlas un bono transporte a ellas también.

Lo primero es detectarlas. Ellas son transparentes hasta que… zas, te chupan un poquito de sangre. Entonces estas maravillas de la naturaleza, pasan a tener un color marronaceo, sugerente a una postillita. Los que usen calzoncillos blancos, notaran como tienen pequeños puntos de sangre seca en ellos cuando van a meterlos al cubo de la ropa sucia, en la lavadora o en la boca de alguno, según el momento e inquietudes intelectuales.

Pasamos a la fase de exploración. Ahí están, separadas unas de otras, como jugando al corro la patata.

La que has liado pollito

La que has liado pollito

Una vez cerciorados de que hemos sido los ganadores de la mariscada sorteada por ese maromo que nos puso bizcos: ataque y destrucción.

Como? FACIL. A la farmacia a comprar un champú con permetrina o piretrina al 1%. Si quieres ir al grano sin tecnicismos, pide KIFE. Mi consejo, recortar antes el vello púbico y aplicar. Ten cuidado no te hagas heridas, porque te iba a escocer como aquella vez que siendo adolescente te echaste colonia en los huevos. Tú y yo, lo sabemos.

Aplica según las instrucciones del producto, y listo. Puede que necesites una siguiente aplicación. Revisa también los pelos de tu pecho, cejas, bigotes, axilas, a la búsqueda de alguna embajada Necoriana. Son como los Zaras, aparecen en las principales avenidas peludas.

Y ahora viene lo mas duro de todo:

Para destruir piojos y liendres que puedan haber quedado en la ropa interior o la ropa de cama, hay que lavar a máquina todas las prendas de ropa que haya podido utilizar la persona infestada los 2-3 días previos al tratamiento. Emplear el programa de agua caliente a 55ºC de la lavadora y el programa de secado en caliente de la secadora durante al menos 20 minutos para secar la ropa. Así que quizás se te quede tu ropa algo encogida. Hora de renovar ese cajón de calzoncillos piojosos que tienes….

89794390_XS¿Ves como no era para tanto?. Ahora te toca coger el WhatsApp y hacer un grupo con tus últimos ligues advirtiéndoles de que o toman medidas, o Angel Cristo tendrá que ir a domar a las fieras.

D.E.P.

D.E.P.

Muy sencillo todo. En las dunas seguro que esto no te ha pasado… o sí? Cuéntanos tu experiencia, no me seas remilgado.

 


Sobre el autor

Candy Pus

Me ponga una de bravas y dos cañas