Fisting anal, el complemento perfecto a tu escapada de fin de semana

 

“…Y con esto se dilata a las vacas parturientas, y es lo que te voy a meter por el ojal mientras te comes tus huevos Benedictine.” Fuente www.vice.com/es

A 160 km de París se encuentra este coqueto hotelito donde pasar unos románticos días en pareja, o una semanita de solaz y esparcimiento si vas soltero. Eso sí, familias con niños mejor que no se pasen por allí, ya que La Fistinière, además de alojamiento, lo que principalmente ofrece son actividades relacionadas con que los otros huéspedes te metan sus puños, brazos enteros, o cualquier tipo de artilugio king size por el ojete. Suena tentador, ¿verdad?

Los propietarios, Juan Carlos y François, son una pareja de locos por el fisting que pensaron que era demasiado egoísta guardarse ese placer solo para ellos y por ello decidieron abrir esta especie de balneario anal, donde la dilatación adquiere todo un nuevo y excitante abanico de posibilidades. Conos de carretera, bolos, palos de golf o bates de béisbol, slings, camillas y cadenas, en La Fistinière ponen a tu disposición todo lo que necesites para disfrutar de una buena sesión con tu partenaire después de hacer un brunch. Y todo rigurosamente lavado y esterilizado después de cada inserción. La excelencia está en el detalle.

Así que ya sabes, si estás a punto de cumplir un mes con tu pareja, o si tus padres celebran sus bodas de oro, ya no tienes que pensar regalo. Y además, el hotel tiene de mascota un gatito llamado Fistouille. ¿No es enternecedor?


Sobre el autor

Fiorella Heart

Sabe cómo hacer de tu vida un campeonato de Pokémon marica.